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Cuando el viaje termina

Cuando el viaje termina queda el recuerdo aunque no alcance. Quedan las palabras que se dijeron aunque son más las palabras que se quedaron sin decirse. El recorrido del abrazo, de la mano, de la mirada detenido de pronto, abruptamente. Las distancias reales y virtuales, los 30 centimetros ahora más largos que nunca. El valor de jugarse o no hacerlo por una quimera y retener el anhelo. La risa complice que se transforma en una mueca y el llanto sin lágrimas que nos ahoga. Cuando el viaje termina quedan los silencios incómodos, el voltear a verse irreconocibles. Cuando el viaje termina queda la rabia que se calla y la derrota que regresa cada vez que despiertas.Queda la luz muy tenue y el resquicio por donde no pasa el orgullo. Cuando el viaje termina son mas las preguntas y menos la valentía para hacerlas. Es el cansancio y son los días que se amontonan. Es la pereza del corazon y los sentidos. Cuando el viaje termina como todo se nos pasa y queda mucho o...

Cuando el cine se parece a la vida

Hoy el cine esta devaluado. Se que muchos no compartirán mi opinión, sobretodo las nuevas generaciones que se han acostumbrado a un cine de espectacularidad y pomposidad, donde la visualidad supera el peso de la historia. Se invierte en efectos especiales para recrear mundos complejos y disimiles a tal punto que al espectador se le olvide que la trama trastabilla y se queda coja. Pese a que el cine también se rige por las leyes del mercado y la taquilla es lo que sostiene a la industria; el que haya cineastas que apuesten por un cine diferente me parece loable . Yo prefiero los clásicos, sin renegar del cine que se sigue haciendo por estas latitudes que todavía ante la falta de presupuestos estratosféricos, apuesta por el cine de autor casi que como un reclamo de identidad. Yo se que el mundo esta horrible y la pregunta es: para qué vamos a querer ver desdibujado en el cine aún más lo que nos causa repudio cuando sale en el noticiero. Pero creo que el cine debe ser un reflejo de l...

Barrio centenario

Escribir sobre tu lugar, el que crees es tu lugar. No se si es que todas las personas tienen un lugar, uno que se aferra a la memoria de las pequeñas y cotidianas cosas que siempre provocan aluviones de nostalgia. Yo tengo un lugar de aquellos. En una revista encontré un artículo que hace referencia a uno de los barrios más tradicionales de la ciudad de Quito que cumple cien años, el barrio de la Floresta. Yo vivía en el barrio de la Floresta. No sé porque usamos el término vivir cuando nos referimos a habitar una casa o el espacio entre cuatro paredes. Pero bueno en el caso de la Floresta se ajusta más que bien, la Floresta vive. El parque de las tripas (plato típico) recién remodelado (nadie sabe como se llama en realidad aunque todos hayan comido ahí alguna vez). El redondel y la pileta, las calles confluentes, las casas con diseño sesentero y sus paredes rejuvenecidas con color donde buscan refugio artistas y hipsters, las mil y una tiendas donde hay todo; las licorerías donde ...

La constelación de músicos suicidas

El tiempo de mi generación inicia con un bang, como el universo que inicia con un big bang; pero el de acá es tan solo un bang, un disparo suelto que acaba con la vida de Kurt Cobain y da a luz al mito que moldeo la rebeldía musical que nos es inherente. Quizá por el hecho de que este es el punto de partida, nuestra generación gozaba de un margen muy estrecho entre la gloria y el barranco. Layne Staley de Alice in Chains y Scott Weilland de los Stone temple pilots murieron a consecuencia de una sobredosis, y hace unos meses perdíamos a otro de los emblemas, de los que con ese look de leñador first class elaboraron a golpe de hacha el tótem del grunge que aplastó el viejo sonido y le dio un nuevo respiro al rock. Cris Cornell de Soungarden se ahorcó justo antes de uno de sus conciertos, sin muchas explicaciones que a fin de cuentas salen sobrando y con el se iba una parte de la historia, de la old school. Pero nada de esto me ha golpeado tanto como enterarme hace unos días de la ...

Mer de noms

Hace poco tuve que entrar a una lista de nombres de un concurso al que me postule. Al abrir el documento en el ordenador me golpeo de pronto la fascinación. Había una seguidilla de nombres en hileras de hileras largas que hacía casi imposible contarlos, tantos que hasta demorabas en descender a toda velocidad con el cursor hasta el último de ellos; sino fuera porque el programa cuenta las páginas también parecería un libro inacabable. Así que la fascinación mutó pronto a un aburrimiento, mucho más si tienes que buscar en ese mar de aburrimiento el barco hundido de tu nombre. No está, parece que no está; es una lluvia de letras que acaba en una sopa de letras. Cuesta creer que cada uno de esos nombre corresponde con un rostro, con unos pasos, con una vida. Esas cuatro palabras que juntas hacen mi nombre es todo cuanto soy en ese papel. Sí, demasiado poco, tan solo cuatro palabras. Cuando aparece al fin rodeado de desconocidos es como que estuvo en una multitud hacinado, quiere una boca...

La película de una ceremonia

COMIENZO. Primera toma: estoy solo,con esa bata larga y oscura y el birrete en la cabeza viendo en silencio a la demás gente ir y venir. Segunda toma: estoy con mi esposa que mira al mismo punto del ojo de la cámara y pensamos que no ha sido tanto tiempo entre el ayer que se ha desvanecido y este presente trepidante, es casi como el pestañeo que evitamos para la cámara. Tercera toma: estoy en medio de mis padres como en la primera graduación del jardín de infantes hace casi treinta años. Aquella imagen en que apenas les llego a la cintura y ellos sonríen tanto como ahora, mucho más que yo, porque la vida es la alegría por tus hijos y ahora que tengo los míos lo entiendo y lo valoro. Cuarta toma es un corredor lleno de gente que sonríe nerviosamente porque el momento se acerca, aunque ya se sepa que es el final y que ya no hay nada que temer, los mismos nervios del inicio. Quinta toma: pronuncian tu nombre. te acercas y te dan un cartón bellamente encuadernado y te giras y se lo muest...

Mena Suvari

Esto empieza como empiezan las ideas para escribir, nadie sabe de donde vienen, porque vienen, donde van a ir. El hecho es que existe Spotify, y dentro esta tu playlist que es una manera de añorar, porque añorar no es malo; aunque lo quieran satanizar, porque ahora quieren satanizar el pasado, el hecho de que te aferres al pasado. Pero la música puede traer un momento, un momento para bien o para mal y si no existieran momentos ligados a las canciones entonces la música no tendría tanto sentido, ni vendería tanto y los sitios como Spotify solo serían una biblioteca, tan aburridos como una biblioteca. Pero el hecho es que me estoy distanciando mucho. Volviendo, tengo que decir que una canción vino ligada a un recuerdo, el recuerdo de la mujer que da título a esta nota. Un video, el video de la canción en cuestión. La de Weathus; la del loser que es la banda sonora de la película del mismo loser que esta enamorado de la chica más linda del colegio y al que le hacen bullying, cuando esa...