Mena Suvari

Esto empieza como empiezan las ideas para escribir, nadie sabe de donde vienen, porque vienen, donde van a ir. El hecho es que existe Spotify, y dentro esta tu playlist que es una manera de añorar, porque añorar no es malo; aunque lo quieran satanizar, porque ahora quieren satanizar el pasado, el hecho de que te aferres al pasado. Pero la música puede traer un momento, un momento para bien o para mal y si no existieran momentos ligados a las canciones entonces la música no tendría tanto sentido, ni vendería tanto y los sitios como Spotify solo serían una biblioteca, tan aburridos como una biblioteca.
Pero el hecho es que me estoy distanciando mucho. Volviendo, tengo que decir que una canción vino ligada a un recuerdo, el recuerdo de la mujer que da título a esta nota. Un video, el video de la canción en cuestión. La de Weathus; la del loser que es la banda sonora de la película del mismo loser que esta enamorado de la chica más linda del colegio y al que le hacen bullying, cuando esa palabra no estaba tan de moda. Y quien pudiera como esa chica, esa chica era no solo el sueño del loser, era el sueño de una generación. Mena Suvari era la mujer perfecta, bella como pocas; pero bella no de esa belleza platónica de las modelos de Victoria Secret que parece extraterrestre. Mena Suvari es de la belleza que puedes imaginar sentada a tu lado comiendo una hamburguesa, como diría David Foster Wallace. Por eso Mena me caló tan hondo, pequeña, no voluptuosa, simplemente bella hasta la médula y con ángel. Su mirada derrochaba fuego con un trasfondo de inocencia; seguramente es el motivo por el que cautivo a toda América.  En cuestión de unos dos o tres años anduvo en las portadas de todas las revistas importantes, anduvo en todas las películas que los jóvenes consumían; pero sobretodo estuvo en  una película icónica: American Beauty. Quien más que ella para representar esas dos palabras y aquella escena de los pétalos de rosa memorable y eterna; definitivamente no fuimos los mismos después de verla. Repetíamos su nombre que además tiene una resonancia particular. Mena, Mena y así mil veces. Debimos tomar justicia por propia mano en su nombre incontables veces. Guardaba recortes de ella, la puse de wallpaper o en el cuaderno del cole. Hablabamos de ella entre panas; pero al poco rato Mena se difuminó, dejó de estar en la tele o en las revistas y se fue perdiendo de la vida pública. Ya no esta en todas partes, no la consumen los tabloides, no naufraga en escándalos ni en excentricidades de otras famosas. Será porque habitó la realidad antes de las redes sociales ahora puede llevar una vida tranquila. Tuve que googlear su nombre para saber como es ahora, esperando que su ángel no se haya extraviado como suele pasar. Y Mena no defraudará nunca, esta igual de bella, sin cirugías ni retoques, tan sencilla como hace mas de quince años.
Me viene el recuerdo de aquella conversación entre el personaje de Kevin Spacey y Mena al final de American Beauty, donde ella le dice que a ratos se siente fea e insegura y el bueno de Kevin dice algo que viene a ser sus últimas palabras porque luego una bala lo fulmina. "No eres fea ni aunque quisieras serlo", y sí Kevin, después de tanto tiempo sigue siendo imposible. 

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