La constelación de músicos suicidas
El tiempo de mi generación inicia con un bang, como el universo que inicia con un big bang; pero el de acá es tan solo un bang, un disparo suelto que acaba con la vida de Kurt Cobain y da a luz al mito que moldeo la rebeldía musical que nos es inherente.
Quizá por el hecho de que este es el punto de partida, nuestra generación gozaba de un margen muyestrecho entre la gloria y el barranco.
Layne Staley de Alice in Chains y Scott Weilland de los Stone temple pilots murieron a consecuencia de una sobredosis, y hace unos meses perdíamos a otro de los emblemas, de los que con ese look de leñador first class elaboraron a golpe de hacha el tótem del grunge que aplastó el viejo sonido y le dio un nuevo respiro al rock. Cris Cornell de Soungarden se ahorcó justo antes de uno de sus conciertos, sin muchas explicaciones que a fin de cuentas salen sobrando y con el se iba una parte de la historia, de la old school.
Pero nada de esto me ha golpeado tanto como enterarme hace unos días de la muerte de Chester Bennington la voz de Linkin Park. Y es que los recuerdos se me agolpan. Tenía diecisiete años cuando vi por primera vez el vídeo de One step closer en MTV y blow my mind como dirían los estadounidenses. Se lo comenté a mis primos y buscamos su primer disco hasta poder tenerlo como una reliquia. Era un discazo y el éxito que les llegó era merecido totalmente. Tranquilamente pudieron repetir la ecuación una y otra vez pero Linkin Park fue reinventando y madurando su sonido disco tras disco, tomando riesgos y adaptándose a cada tiempo; como nosotros sus fans también fuimos creciendo y haciéndonos viejos con el mismo salto y riesgo. El poder vocal de Chester y su grito fueron mi desahogo muchas veces, lástima que no fueran el suyo. En verdad esta vez siento como si perdiera a un ser querido o a un amigo cercano. No quiero escuchar su música y no la he escuchado desde que me enteré de la noticia porque siento que me voy a poner a llorar como un niño.
Por qué se suicidó?, es lo de menos. Últimamente he llegado a la conclusión que los genios son seres inasequibles y atormentados y por eso cuando parecen tocar el cielo con las manos en realidad están hundiéndose sin remedio. A la final son vidas y a ellas nos asomamos solo por la mirilla de la puerta.
Linkin Park estaba en mi cima, si hiciera una lista de las bandas que quería escuchar en vivo, de seguro estaba en el top tres; pero ya no fue y de ahora en adelante será como que ya no podré conocer a uno de los progenitores y nos vamos quedando huérfanos sin muchas atenuaciones. En los vídeos de sus conciertos Chester busca abrazar a la multitud mientras canta y muchas manos lo palmean y van a su encuentro pero siempre hay una barrera que no deja extraerlo hacia la otra orilla y va y vuelve a su mar sin fondo hasta que de pronto a la deriva ya no volvió.
Los guerreros están cayendo en la batalla, lo malo es que el enemigo tiene el rostro que miramos cuando miramos al espejo, osea el enemigo esta en nosotros mismos como siempre.
No creo que exista el cielo, pero si es así, se esta plagando de estrellas del rock que fueron a irrumpir con su grito en tanto silencio.
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