Ultimos atardeceres del año
El eclipse fue en agosto pero el ocaso es en diciembre. Los dias van cayendo en secuencia rápida como un corto que pasa con el boton de adelantar de la casetera aplastado, apenas y logro extraer momentos dispersos o recuerdos que son casi como un aroma fugaz. En estos meses volvi a un lugar que dije no volvería y estando allí volví a preguntarme: Qué hago aquí? y otra vez no encontre respuesta y nuevamente me llego un aluvión de nostalgia y pena innecesaria y otra vez el quilombo y el llanto salpicandome el pecho y los reproches que abundan y al final otra despedida que no parece despedida. Y a la par otro lugar que busco pero al que no llego, por falta de tino o interés y que sigo testarudamente como un anhelo que siempre como suele ser en estos casos se hace dificil; porque las cosas son sin querer y cuando las quieres no son y en ese tira y afloja vale hacerte el desentendido. En estos meses leí libros cortos e intensos como La Uruguaya de Pedro Mairal o...