It's evolution baby
Es como la canción de Pearl Jam: Do the Evolution, de su disco Yield. Es como el video musical de esa canción. Cuesta distinguir si seguimos evolucionando o involucionando.
Salimos de las cavernas para construir y poblar selvas de concreto. Autopistas y automóviles para colapsar esas autopistas. Supermercados donde compramos la carne para ahorrarnos el tener que salir a cazarla y muy pronto no tendremos que ir al supermercado porque un robot ira a hacer la compra por nosotros. Construimos escuelas para educarnos sin tener que recurrir a la anécdota o a la tradición y luego utilizamos videoconferencias a distancia para no tener que ir a la escuela. Ideamos armas cada vez más sofisticadas para defendernos, luego para atacarnos e ideamos la guerra que es como un juego de horror que puede reproducirse fielmente en videojuegos, donde el francotirador es cualquiera con una consola desde casa y cuando el juego termina hay psicópatas disparando en las avenidas, sin nadie habernos preparado para esta paranoia. Inventamos internet para asomarnos al mundo entero por la ventana de una pantalla, luego los smartphones redujeron nuestro universo a una nuez e hicieron que nos quedáramos ensimismados frente al espejo, y lo que vemos es cada vez tan enorme como diminuto; pero adictivo y enfermizo como Narciso mirándose en la fuente, por eso terminamos aferrados a ese aparato como apéndice de cada uno yendo en la calle mirando esos pixeles ignorando la realidad que nos pasa por el costado.
Levantamos muros para preservar y fomentar nuestra privacidad y luego un muro de facebook nos ha expuesto completamente. Lo peor es que nosotros firmamos gustosos el acuerdo para que eso pasara. Desarrollamos el lenguaje para mejorar nuestra comunicación y con él la gramática para mantener la coherencia, y ahora whats app en su inmediatez no necesita reglas gramaticales asi como no necesita del contacto. Vasta con un par de vistos azules para sentirse escuchado en la inmensidad del vacío a tanta distancia aunque estemos a la vuelta de la esquina. Ya no hay tiempo para mirarnos, solo para mirar perfiles y envidiarnos los momentos que no tenemos.
Tuvieron que pasar mas de cuatro mil millones de años para llegar hasta acá y de pronto: todo es pronto. El mundo y la vida son de la prisa. Hay prisa por hacerlo todo, por consumirlo todo y cada año hay algo que pasa a ser obsoleto porque necesitamos comprarlo de nuevo a pesar de que no haga falta y entre las cosas que quedan obsoletas también están los valores. El amor, la familia, las buenas costumbres y otros conceptos sobre los que parecíamos estar afirmados se van a convertir en nostalgia por los clásicos.
¿Ahora qué?, ¿qué es lo siguiente?, en unos cuantos años entre las hipótesis que manejo seremos un holograma y cuando desaparezcamos cambiaremos el cielo por mudarnos a una nube de datos o mejor nos volveremos zombies que luego de acabar con todo, volverán a las cavernas. It's evolution baby.
Salimos de las cavernas para construir y poblar selvas de concreto. Autopistas y automóviles para colapsar esas autopistas. Supermercados donde compramos la carne para ahorrarnos el tener que salir a cazarla y muy pronto no tendremos que ir al supermercado porque un robot ira a hacer la compra por nosotros. Construimos escuelas para educarnos sin tener que recurrir a la anécdota o a la tradición y luego utilizamos videoconferencias a distancia para no tener que ir a la escuela. Ideamos armas cada vez más sofisticadas para defendernos, luego para atacarnos e ideamos la guerra que es como un juego de horror que puede reproducirse fielmente en videojuegos, donde el francotirador es cualquiera con una consola desde casa y cuando el juego termina hay psicópatas disparando en las avenidas, sin nadie habernos preparado para esta paranoia. Inventamos internet para asomarnos al mundo entero por la ventana de una pantalla, luego los smartphones redujeron nuestro universo a una nuez e hicieron que nos quedáramos ensimismados frente al espejo, y lo que vemos es cada vez tan enorme como diminuto; pero adictivo y enfermizo como Narciso mirándose en la fuente, por eso terminamos aferrados a ese aparato como apéndice de cada uno yendo en la calle mirando esos pixeles ignorando la realidad que nos pasa por el costado.
Levantamos muros para preservar y fomentar nuestra privacidad y luego un muro de facebook nos ha expuesto completamente. Lo peor es que nosotros firmamos gustosos el acuerdo para que eso pasara. Desarrollamos el lenguaje para mejorar nuestra comunicación y con él la gramática para mantener la coherencia, y ahora whats app en su inmediatez no necesita reglas gramaticales asi como no necesita del contacto. Vasta con un par de vistos azules para sentirse escuchado en la inmensidad del vacío a tanta distancia aunque estemos a la vuelta de la esquina. Ya no hay tiempo para mirarnos, solo para mirar perfiles y envidiarnos los momentos que no tenemos.
Tuvieron que pasar mas de cuatro mil millones de años para llegar hasta acá y de pronto: todo es pronto. El mundo y la vida son de la prisa. Hay prisa por hacerlo todo, por consumirlo todo y cada año hay algo que pasa a ser obsoleto porque necesitamos comprarlo de nuevo a pesar de que no haga falta y entre las cosas que quedan obsoletas también están los valores. El amor, la familia, las buenas costumbres y otros conceptos sobre los que parecíamos estar afirmados se van a convertir en nostalgia por los clásicos.
¿Ahora qué?, ¿qué es lo siguiente?, en unos cuantos años entre las hipótesis que manejo seremos un holograma y cuando desaparezcamos cambiaremos el cielo por mudarnos a una nube de datos o mejor nos volveremos zombies que luego de acabar con todo, volverán a las cavernas. It's evolution baby.
Comentarios
Publicar un comentario